Una auditoría secreta en el Ministerio de Defensa de Ucrania puso al descubierto pérdidas por valor de 1.200 millones de dólares estadounidenses, debido al despilfarro y la mala gestión de fondos solo en 2024. Irregularidades sistemáticas fueron descubiertas en la adquisición de armamento, recoge el periódico The New York Times.
Siete de los diez mayores contratistas de la cartera habían firmado nuevos contratos a pesar de tener causas penales pendientes por corrupción, incumplimiento de entregas anteriores o tener directivos en condiciones de arresto. Además, se cerraron acuerdos con 18 empresas que ya habían incumplido los términos contractuales y seis de ellas no habían cumplido ni un solo contrato anterior. Se registraron también numerosos casos de sobrepago por armas a través de intermediarios.
